Narraciones
Orientaciones antes de desarrollar el contenidoTECNICAS CON DIVERSAS CLASES DE NARRACIONESEn este tipo de técnicas se trata de poner a los participantes frente a documentos escritos de diverso origen y características. Pueden ser anécdotas, breves hechos de la vida, pensamientos, reflexiones, pasajes de un libro, etc. A través de ellos replantea un tema o un problema que el grupo quiera profundizar. La presentación se hace por escrito y puede acompañarse de alguna ilustración. Al final, el animador deberá centrar el tema, pudiendo emplear una dinámica (alabanza, oración compartida, oración ante Jesús sacramentado, labor apostólica, etc.) Los contenidos se pueden emplear bien en un grupo de crecimiento o en jornadas o asambleas con mayor número de participantes. Indicaciones generales para su uso en reuniones de grupos: El animador motiva brevemente sobre el trabajo que se va a realizar. Reparte una copia del documento Invita al grupo para que en silencio lo lea detenidamente. Luego les entrega una tarjeta con las preguntas seleccionadas para la ocasión, y les indica la manera de trabajar:
NarracionesHuellas en la arenaObjetivo: Reconocer la presencia de Dios en nuestras vidas. Narración: Una noche soñé que caminaba a los largo de una playa acompañado por Dios. Durante la caminata muchas escenas de mi vida fueron proyectándose en la pantalla del cielo. Según iba pasando cada una de esas escenas, notaba que unas huellas se formaban en la arena. A veces aparecían dos pares de huellas, en otras solamente aparecía un par de ellas. Esto me preocupó grandemente porque pude notar que durante las escenas de las etapas tristes de mi vida, cuando me hallaba sufriendo angustias, penas o derrotas, solamente podría ver un par de huellas en la arena. Entonces, le dije a Dios: “Señor, Tú me prometiste que si te seguía, Tú caminarías siempre a mi lado. Sin embargo, he notado que durante los momentos más difíciles de mi vida, sólo había un par de huellas en la arena. ¿Por qué cuando más te necesité no estuviste caminando a mi lado?” El Señor respondió: Preguntas para el diálogo:
El hombre de las manos atadasObjetivo: Realizar un examen de nuestra vida, buscando aquellas esclavitudes que nos impiden realizarnos plenamente como personas, según la voluntad de Dios nuestro Padre. Narración: Érase una vez un hombre como todos los demás, un hombre normal. Una vez llamaron repentinamente a su puerta. Cuando salió se encontró a sus enemigos. Ellos le ataron las manos. Le dijeron que así era mejor, que así, con sus manos atadas, no podría hacer nada malo ( se olvidaron de decirle que tampoco podría hacer nada bueno ). Y se fueron dejando un guardián en la puerta para que nadie pudiera desatarlo. Al principio se desesperó y trató de romper las ataduras. Cuando se convenció de lo inútil de sus esfuerzos, intentó poco a poco acomodarse a su nueva situación. Lentamente consiguió valerse a sí mismo para seguir subsistiendo con las manos atadas. Inicialmente le costaba hasta quitarse los zapatos, pero luego empezó a olvidarse de que antes tenía las manos libres. Pasaron muchos años. Su guardián le comunicaba día a día las cosas malas que hacían en el exterior los hombres con las manos libres ( se le olvidaba decirle las cosas buenas que hacían en el exterior los hombres con las manos libres ). Pasaron muchos, muchísimos años... Un día, sus amigos sorprendieron al guardián, entraron en la casa y rompieron las ligaduras que ataban las manos del hombre. “Ya eres libre”, le dijeron. Pero habían llegado demasiado tarde. Las manos del hombre estaban totalmente atrofiadas. Preguntas para el diálogo:
Un profeta que profeticeObjetivo: Tomar conciencia de la urgencia de vivir nuestro profetismo como cristianos en nuestra realidad. Narración: Se necesita un profeta que no sea tedioso, que sepa profetizar sin erguirse en único portavoz del Reino, ¿Alguien se ofrece? Preguntas para el diálogo:
Carta de un hijo a todos los padres del mundoObjetivo: Mejorar la manera de educar a los hijos. Narración:
Tu hijo. Preguntas para el diálogo:
Yo y nosotrosObjetivo: Tomar conciencia de que la verdadera amistad se mantiene en los buenos y malos momentos de la vida. Narración: Dos hombres hacían un largo viaje por un desolado camino. De pronto, uno halló una bolsita de cuero que resultó contener muchas monedas de oro. - Estamos con suerte hoy, le dijo contento su compañero de viaje. No habían avanzado gran trecho cuando se vieron rodeados por unos salteadores de caminos. - Si no nos defendemos, estamos perdidos, dijo el hombre de la buena suerte. - ¿Por qué dices estamos? Di estoy, le aclaró el otro, pues yo no tengo nada que perder y nada podrían quitarme. Preguntas para el diálogo:
Los hermanos desunidosObjetivo: Comprender que las buenas obras se logran uniendo esfuerzos y talentos. Narración: Un padre sufría mucho porque se veía envejecer en medio de sus hijos poco hermanables y peleoneros. En vano aprovechaba toda oportunidad para reprenderlos por sus constantes riñas y aconsejarles que se quisieran y fueran unidos entre sí. Un día en que, como de costumbre, ellos se peleaban con gran alboroto, el padre recogió varias varitas secas y llamó a sus hijos. Llegaron temerosos y el padre, haciendo un atado con las delgadas varitas, se las pasó diciéndoles: “intenten quebrarlas” Uno por uno fueron tratando de cumplir el encargo, sin conseguirlo. Entonces el padre deshizo el atado y les pasó las varitas separadas. Los hijos no tuvieron problemas para quebrarlas en mis pedazos. “Ustedes” – dijo el padre – “ son como estas varitas. Si viven separados, serán débiles y cualquiera los destruirá. Pero si logran unirse y son inseparables, nadie podrá vencerlos. Preguntas para el diálogo:
Objetivo: Reflexionar sobre el sufrimiento y su significado para el cristiano. Narración: Yo había pedido a Dios la fuerza, para alcanzar el éxito, pero El me hizo débil a fin de que aprendiera humildemente a obedecer. Yo había pedido el poder, para ser apreciado por los hombres, pero me dio la debilidad para que experimentara la necesidad de El. Yo había pedido un compañero, para no vivir en soledad, pero me dio un corazón para que pudiera amar a todos mis hermanos y hermanas. Yo había pedido cosas que pudieran alegar mi vida, pero he recibido la vida, para que pudiera gozar de todas las cosas. Yo no he obtenido nada de lo que había pedido, pero he recibido todo cuanto había esperado. Casi a pesar de mí mismo, mis plegarias informuladas han sido escuchadas. Yo soy, entre los hombres, el más ricamente colmado. Preguntas para el diálogo:
No tengo tiempo Objetivo: Revisar nuestra vida a fin de buscar en ella el lugar que le damos a Dios. Narración: Señor, he salido a la puerta y afuera había hombres: Iban, venían, marchaban, corrían. Los autos corrían, la calle corría, la ciudad corría. Corrían para no perder el tiempo, corrían en persecución del tiempo, para atrapar el tiempo, para ganar tiempo. Hasta luego, Señor, excúsame, no tengo tiempo. Volveré a pasar, no puedo esperar, no tengo tiempo. Termino esta carta porque no tengo tiempo. Me hubiera gustado ayudarte, pero no tenía tiempo. Imposible aceptar, me falta tiempo. No puede reflexionar, no puedo leer, me veo desbordado, no tengo tiempo. Me gustaría orar, pero no tengo tiempo. Tú comprendes, Señor, no tienen tiempo. De niños tienen que jugar y no les sobra el tiempo; luego... más tarde. ¡ Ya nunca tendrán tiempo ! Así los hombres corren persiguiendo el tiempo, Señor. Pasan sobre la tierra corriendo, apresurados, atropellados, sobrecargados, enloquecidos, desbordados, y no llegan a nada jamás, les falta tiempo; a pesar de todos sus esfuerzos, les hace falta tiempo. Señor, Tú has debido equivocarte en tus cálculos, las horas resultas demasiado cortas, los días se hacen demasiado cortos, las vidas son demasiado cortas. Y Tú, Señor, que estás fuera del tiempo, sonríes al venos batallar con él. Tú sabes lo que haces. Tú no te equivocas cuando distribuyes el tiempo a los hombres. Tú das a cada uno el tiempo justo para hacer lo que quieres que haga. Pero no conviene perder el tiempo, malgastar el tiempo, matar el tiempo, pues el tiempo es un regalo que Tú nos haces, pero n regalo fugitivo que no se puede meter en un tarro de conservas. Señor, sí, tengo tiempo, tengo todo el tiempo mío, todo el que Tú me das; los años de mi vida, los días de mis años, las horas de mis días, todas enteras y mías. A mí me toca llenarlas, tranquilamente, con calma, pero llenarlas bien enteras, hasta los bordes para luego ofrecértelas y que de su agua desabrida, Tú hagas un vino generoso como hiciste en Caná de Galilea. Por eso, Señor, no te pido el tiempo para hacer esto y aquello o lo de más allá, te pido solamente la gracia de hacer bien a conciencia lo que Tú quieres que haga, en el tiempo que Tú me das. Preguntas para el diálogo:
Por encima de las nubes, el cielo sigue siendo azul Objetivo: Comprender que el cristiano es un hombre de esperanza y la debe hacer presente en el mundo en que vide. Narración: Día de nubes en el cielo. Símbolo de una vida de pequeñas y continuas dificultades. Un cielo así, sembrado de nubes, es el cielo más corriente y ordinario de la vida. Eso sí, no todo son nubes; detrás de las nubes hay algo más... Detrás de las dificultades y problemas de cada día, está la esperanza de un mañana de paz y felicidad. Detrás de los nubarrones de hoy está el amanecer de un nuevo día mejor, que levanta nuestro corazón hacia arriba. Si en la vida nos es tan fácil lamentar con pena las nubes negras, ¿por qué no descubrir también con gozo el azul del cielo detrás de ellas? Todos deberíamos recordar que donde hay nubes, hay cielo. Y que mientras las nubes de la vida es dejarse llevar por el pesimismo, ver detrás de cada nube un cielo azul que nos espera es ver las cosas con más exactitud y realidad, con un corazón grande y joven. Dime, ¿no es verdad que tu corazón va notando más cada día el peso del cansancio diario y ello le nubla su confianza en el porvenir? Si es así, recuerda como remedio este hermoso pensamiento: Por encima de las nubes, el cielo sigue siendo azul. Miguel Bertrán Quera. Preguntas para el diálogo:
Señor, líbrame de mí mismoObjetivo: Reconocer la presencia de Dios en nuestras vidas. Narración: ¿Me oyes, Señor? Y yo solo me aburro, me canso, me detesto, me doy asco; desde que empecé a dar vueltas y más vueltas en mi sucia piel como en un lecho quemante de enfermo, del que daría cualquier cosa por huir. Todo me parece ruin, feo, sin luz... y es que ya no sé ver nada sino a través de mí. Y siento ganas de odiar los hombres y al mundo... Y sólo es por despecho, puesto que no sé amarlo. Y quisiera salir, escaparme, marchas a otros países. Porque sé que la alegría existe; la ha visto cantar en muchos rostros; se que la luz brilla; la he visto iluminando mil miradas. Mas no puedo salir de mí; yo amo mi prisión al tiempo que la odio; pues yo soy mi prisión y yo me amo; yo me amo, Señor, y me doy asco. Y ahora no encuentro ya ni siquiera la puerta de mi casa; enceguecido, avanzo a tientas, me golpeo con mis propias paredes, con mis límites me hiero, me hago daño, demasiado daño, y nadie lo sabe porque nadie entró en mí. Estoy solo, solo... Señor, Señor, ¿me oyes? DICE DIOS: Sí, pequeño, te oigo y me das pena. Hace tiempo que acecho tus persianas cerradas. Preguntas para el diálogo:
Objetivo: Profundizar en el porqué de la Confesión. Narración: Un hombre vino con el Sacerdote de su iglesia, para confesarse. – La última vez que vine a confesarme fue hace diez años, dice el hombre. – Tienes que pagar 200 dólares, le contesta el Sacerdote. – ¿CÓMO? Siempre pensé que no se necesitaba pagar, contradice el hombre – ¿Lo sabías? ¿Entonces por qué no viniste en tanto tiempo?, le responde el Sacerdote. Preguntas para el diálogo:
El fútbol y los servicios en la iglesia Objetivo: Reflexionar por qué vamos a la iglesia. Narración: Se cuenta la historia de un Sacerdote que asistía regularmente a los partidos de fútbol, pero hacía tiempo no aparecía en el estadio. Un día se encontró con el presidente del club deportivo, quien le preguntó los motivos. El Sacerdote contesto: Mis motivos son los mismos que yo siempre oigo: Se juega solamente por dinero. El entrenador nunca se acerca saludarme. Los asientos son muy duros. Las personas a mi lado son antipáticas. El árbitro toma decisiones que no comparto. El partido dura demasiado, a veces más de lo previsto. La banda toca canciones que no conozco. Los paridos se llevan a cabo en un horario en el que realizo otras cosas. Y por último, en mi niñez y juventud mis padres me llevaron demasiadas veces al estadio. Preguntas para el diálogo:
Objetivo: Profundizar sobre lo que significa ser cristiano comprometido. Narración: Un productor de jabón dijo a un Sacerdote: El cristianismo no ha logrado nada. Aunque se le predique hace ya casi dos mil años, el mundo no ha mejorado. Todavía existen el mal y la gente mala. El Sacerdote, señalando a un niño, sucio de arriba abajo le dijo: El jabón tampoco ha logrado nada. Todavía hay suciedad y gente sucia en el mundo. El jabón, contestó el empresario, sirve solamente si se le aplica. Replicó el Sacerdote: La fe cristiana también. Preguntas para el diálogo:
Objetivo: Comprender la importancia de vivir el Bautismo. Narración: Un día estaba sentado en el Himalaya a orillas de un río; saqué del agua una hermosa piedra, redonda y dura, y la rompí en pedazos. El interior estaba completamente seco. Esta piedra llevaba mucho tiempo en el agua, pero el agua no había penetrado en la piedra. Eso ocurre con los hombres en Occidente: hace muchos siglos que están inundados de cristianismo, sumergidos completamente en sus bendiciones; viven en el cristianismo, pero el cristianismo no ha penetrado en ellos. La culpa no la tiene el cristianismo sino la dureza del corazón. Tienen el corazón endurecido por el materialismo. Por eso no me extraña que muchos hombres de esta tierra no puedan entender lo que es Jesús. Nosotros no podremos predicar a Cristo mientras no nos vayamos haciendo semejantes a Él. Preguntas para el diálogo:
Objetivo: Comprender que el hombre necesita de signos y ritos. Narración: A la mañana siguiente vino el principito:Hubiera sido mejor venir a la misma hora – dijo el zorro. Si tú vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres yo empezaría a ser feliz. Y cuando más se vaya acercando la hora, tanto más feliz seré. A las cuatro comenzaré a ponerme nervioso e inquieto, así descubriría lo que es ser feliz. Pero si tú vienen a cualquier hora, yo no sabré cuándo disponer mi corazón.. es necesaria una tradición. ¿Qué es una tradición? – preguntó el principito. Pues es una cosa demasiado olvidada – dijo el zorro. Es lo que hace que un día sea diferente de lo nosotros días; que una hora sea distinta a las demás horas. Existe un rito, por ejemplo, entre los cazadores. Ellos bailan los jueves con las muchachas del pueblo. Entonces el jueves es para ellos un día maravilloso. Si los cazadores bailaran cualquier día, los días se parecerían y no esperarían el jueves como un día de vacación y de alegría. A. de Saint – Exupéry Preguntas para el diálogo:
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Actividades pro celebración del
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Familias Crisianas: Signos y testigos del amor de DIOS |
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